Como os decía en el análisis de la primera de las semifinales, lo primero que hay que constatar es que el nivel ha subido muchísimo este año.
Salvo excepciones, la segunda semifinal ha estad mucho más pareja de lo que se creía con la primera (se decía que la segunda iba a ser mejor). Y las votaciones han sido, a buen seguro, apretadísimas.
Una de las sorpresas de la segunda semifinal fue, por ejemplo, la actuación de Sineke, la representante holandesa, con una canción más biuen circense y con un corte a copia de una famosa canción de decadas atrás muy notorio.
También se pudo constatar que pese al nivel, el jurado no es omnipotente y Croacia, por caracer de apoyos, quedó fuera de la final del sábado. Y la canción, para mi, merecía bastante estar mañana en la final.
Armenia, por su parte, dejó claro desde su segunda posición de partida, que no ha ido a Oslo de paseo. Y con una canción más que digna, y una esmeradísima puesta en escena (aunque sin perder el norte en ningún momento), se plantó en la final. Pese al grandísimo nivel, con Dinamarca, era de las pocas canciones, si no las únicas que desde un primer momento sabíamos que se plantarían en la final.
Además de Holanda, y nada más empezar su canción, fue notoria la casi segura no clasificación de Lituania. Primero porque la canción no era nada buena, la puesta en escena tampoco, y segundo, que, como Croacia, careció de apoyos. Sus hermanas Estonia y Letonia (que tampoco se clasificaron) participaron en la primera semifinal.
Para mi, la mayor sorpresa, o una de las mayores, fue la clasificación de Israel. Pese a que la balada no era mala, el corte melancólico, como apunté en el directo, no me daba demasiadas confianzas. Pero Harel Skaat estará, finalmente, en la final.
Suiza, sólo por su vestuario y su nula coreografía, fue de los claros ejemplos de no clasificación segura. Canción normal, poco "eurovisiva" y en francés. Tampoco se esperaba mucho más de un país que desde 2006 no entra en la final, y que desde 2005 no se mete en el Top-10.
Si en la porra coloqué a Suecia en la final, no fue porque fuese una gran canción, ni una mejor puesta en escena, sino porque habiendo visto a Bélgica el martes, su homóloga en femenino no pensaba que se fuese a quedar atrás. Por eso, y porque es la primera vez que Suecia se pierde una final desde 1958 (el primer Festival). Habrá que esperar un año más.
Por otro lado, daneses y azeríes confirmaron su condición de favoritos alcanzando un puesto más que merecido en la final sabatina. No sin suspense, pues, aunque Azerbaiyán salió en el séptimo sobre, la delegación danesa no fue elegida hasta el último. Aunque no se esperaba sorpresa, y, por ello veremos a los dos países en la final.
Si la asociación de ideas falló con Suecia, no fue así con Ucrania, pues en una actuación muy parecida a la de Bosnia, y con una canción en la misma línea, se clasificó para el sábado.
Hablando de asociaciones, me fue imposible no hacer lo propio con la canción de Rumanía Playing with fire y el tema de Bob Dylan Man gave names to all the animals. Hay una parte muy clara, y os dejo sobre los títulos sendos enlaces para que saquéis vuestras conclusiones. En cuanto a la representación en sí: original, sin más. Piano doble cantante y cantanta diciéndose que se quieren.
En cuanto a los eslovenos, poco que decir. Canción cambiante entre el Rock duro y lo típico tiroles. Estaba claro que no los veríamos el sábado, y no los veremos.
No funcionó la asociación con Suecia, pero si con Chipre, y con una canción y una actuación clavada a la belga se coló en la Final. Eso si, con algo más de ritmo.
Georgia y Turquía, cada una por su parte, pero las dos con el mismo objetivo, se clasificaron para la final sin problemas, con dos canciones que no pasaran a la historia del eurofestival. Como anécdota, aunque ya lo apunté en el directo, Sopho Nizharadze, la representante georgiana, actúo descalza y pasó a la final. Lo raro es que, todas las delegaciones que actuaron así el martes se quedaron en la semifinal, Sopho pasó.
Por el lado búlgaro, aunque con una trabajada puesta en escena, y con una canción medianamente competitiva no pasó al sábado. Aunque es una de las naciones más jóvenes en Eurovision, y como en la vida, tiene todo el tiempo por delante.
Irlanda, también se logró colar en la final. Aunque ojo, porque la canción no es para tirar cohetes, celta y puro estilo irlandés (Mike Oldfield, verbi gratia) e Irlanda va varapalo tras varapalo. Y lo mejor que ha conseguido desde que quedara en sexta posición en 2000 fue un décimo puesto en 2006. Además de no llegar a la final las últimas dos ediciones, en 2007 quedó última batiendo sus peores resultados.
Por otra parte, TVE no retransmitió la gala, y nos tuvimos que conformar con una retransmisión online por Rtve.es sin comentarios. Está colgada aquí, por si alguien la quiere ver.
Y este ha sido el análisis de la Segunda Semifinal, os dejo unos enlaces que os pueden ser útiles:
Directo de la Segunda semifinal
Votaciones de la Segunda Semifinal
sábado, 29 de mayo de 2010
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